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Hay que romper con el mito de que la sal es mala y que nos puede conllevar a problemas cardiovasculares. Cierto es si la sal es refinada y se consume en exceso, pues esta, es el resultado final de un proceso químico. En este proceso químico, a la pobre sal la desnaturalizan quedando como resultado cloruro de sodio (sal común). El cloruro de sodio, es una sustancia con riesgos para la salud, causando calambres, mareos, naúseas, hipertensión, cálculos renales, incluso aumenta el riesgo de apoplejía, tensa canales energéticos como el canal de estómago y maestro del corazón. Este último canal está estrechamente relacionado con la circulación de sangre, el funcionamiento del corazón y las arterias, además de ser el encargado del riego sanguíneo del cuerpo.

La sal marina pura sin refinar contiene el 90% de cloruro de sodio, cloruro de potasio, sulfato de magnesio y bicarbonato de calcio. El otro 10% esta compuesta por elementos, los cuáles varían según el origen de la sal. Tanto la sal del Himalaya como otras sales provenientes de montaña, se extraen de depósitos antiguos secos en donde millones de años atrás hubo océanos. Estas sales han perdido muchos de sus minerales ya que han sido lixiviados por el agua de lluvia.

Me gustaría aclarar de la forma más explícita posible en que consisten los elementos. Los elementos están presentes en el universo, en la corteza terrestre, el cuerpo humano y en el agua de mar que es de dónde se extrae la sal.

Los elementos indispensables para la vida son aquellos que forman parte de la composición química de los seres vivos y cumpliendo una función biológica. Se reconocen 25 elementos de la famosa tabla periódica. A estos elementos se les denomina Elementos Biogenéticos, clasificados en:

  1. Primarios: Constituyen la mayor proporción del peso del organismo humano: Oxígeno 0,65%, Carbono 18,5%, Hidrógeno10%, Nitrógeno 3%, Calcio 1,5%, Fósforo 1%.
  2. Secundarios: Potasio: 0,3%, Azufre 0,25%, Sodio 0,20%, Cloro 0,15%, Magnesio 0,05%, Hierro 0,005%
  3. Oligoelementos: Sólo se encuentran en pequeñas cantidades: Flúor: 0,001%, Cobre: 0,0002%, Iodo: 0,0004%, Manganeso: 0,00005%, Zinc, Silicio, Vanadio, Cromo, Cobalto, Níquel, Selenio, Molibdeno y Estaño en traza.

Cada uno de ellos cumple una función específica, por ejemplo, el calcio es necesario para la formación de los huesos y dientes además de contribuir en la contracción de los músculos y la transmisión de los impulsos nerviosos, y así cada uno de ellos, con sus cualidades únicas para la realización de las funciones metabólicas del organismo.

La sal de mar tiene un perfil mineral muy similar al de nuestra sangre, por lo que los antojos grandes de sal refinada disminuirán una vez que hayas usado sal de mar; al desnaturalizarla y al haberla dejado sin sus minerales, el cuerpo va estar en continua demanda de ellos.

  • La sal usada correctamente ayuda a ablandar todo tipo de nódulos endurecidos, las glándulas y los músculos.
  • Ayuda a prevenir el estreñimiento, pues promueve el tránsito intestinal.
  • Fortalece la digestión ya que contribuye a la secreción del ácido clorhídrico en el estómago.
  • Ayuda a alcalinizar la sangre de sustancias tóxicas, y de la acidosis producida por la mala combinación de alimentos.
  • Al tener propiedades descendentes, la sal alimenta a nuestro primer chacra (chacra raíz) haciéndonos sentir con los pies firmes en la tierra, seguros y estables, si se consume en exceso provoca avaricia.
  • La sal marina en ayurveda es calorífica, es aconsejable su uso en climas fríos.
  • La sal marina estimula los riñones, ayudando a humedecer partes secas del cuerpo, siendo un gran tonificante en ancianos y personas débiles.

La sal marina pura nos aporta una gran cantidad de ventajas, pero usada en demasía provoca problemas arteriales y edemas si la persona tiende a retener líquidos. La cantidad diaria de sal no ha de ser muy elevada y nunca debe superar al sabor puro de los alimentos.

A la hora de ir a comprar sal de mar pura, hemos de observar bien su color, pues esta es de un color blanco- grisáceo en la que se puede observar destellos tan bonitos a los de un cristal.

Una sal marina natural que recomiendo es Sal de Guérand, totalmente natural, sin refinar y secada al sol. Lo mejor es preguntar en tiendas de dietética las marcas que comercializan.

Hacer el cambio es sencillo, económico y te aseguras de una buena salud.

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